jueves, 16 de junio de 2011
Una vez más
Una vez más me has decepcionado. Lo peor es que ya lo sabía, por eso estoy aún más sorprendida: se supone que ya no esperaba nada de ti…
En parte creo que no está mal que la gente me decepcione una y otra vez, pues eso debe significar que aún confío en la raza humana, aunque ésta me siga desilusionando. Muy en el fondo se ve que pienso: “esta vez va a ser diferente…”
Pero no.
sábado, 4 de junio de 2011
Puedes contar conmigo
Es mentira. Y lo peor que puedes hacer es pensar que es cierto.
Creerte que voy a estar ahí cuando me necesites es una trampa en la que no debes caer, porque tarde o temprano te querrás apoyar en mi hombro y yo ya no estaré, y el aterrizaje será duro, y te decepcionaré...
Y sabrás que estás solo, que siempre lo has estado, que el camino es tuyo y tú lo tienes que andar, que la persona más importante para mí soy yo misma, y eso no va a cambiar.
Siento ser tan cruda, pero no te quiero engañar: cuando me necesites, no estaré.
Acostúmbrate.
sábado, 14 de mayo de 2011
Sólo un paso más...
Un paso cada vez, ese es el secreto…
Tan sencillo como levantar el pie, adelantarlo unos centímetros y dejarlo caer un poco más allá, sólo un poco. Al principio parece que no me he movido, pero enseguida mi cuerpo se desplaza para encontrar de nuevo el equilibrio, y cuando me quiero dar cuenta he avanzado un poco, y estoy algo más cerca de mi objetivo.
Localizo de nuevo mi centro y lo único que quiero es abandonarlo, desequilibrarme de nuevo para lanzar el siguiente paso.
Miro mi pie y pienso… ¿dónde va a caer esta vez?
lunes, 25 de abril de 2011
¿Y si…?
¿Y si resulta que, a pesar de todo, te echo de menos?
¿…que, inexplicablemente, te siento más cerca cuanto más me alejo?
¿…que no existen razones, sólo deseos?
¿…que me duele la vida si sé que no te tengo?
¿…que trato de escaparme y siempre vuelvo a tu encuentro?
¿…que no me quedo tranquila hasta que no te oigo, te huelo, te beso?
¿…y si resulta que, a pesar de todo, te quiero?
miércoles, 6 de abril de 2011
Despertaré
Un día despertaré y sabré que has sido un sueño.
Que mientras yo te amaba, tú no estabas. Que no eras más que una ilusión, mi delirio, mi deseo.
Que cuando creí encontrarte, que cuando te hallaba, mi corazón latía por nada: el tuyo estaba en silencio.
Un día te desvanecerás… y te empezaré a buscar de nuevo.
martes, 5 de abril de 2011
Quiéreme...
Quiéreme, te doy permiso…
Quiéreme tanto que te duela la vida. Quiéreme a tu manera, sin saberlo, sin pretenderlo.
Quiéreme aunque yo no me entere, aunque yo no te vea, quiéreme cuando no te tengo.
Quiéreme con el alma, con las manos, quiéreme de forma que te tenga envidia el cielo.
Quiéreme en callejuelas, por los rincones, en recovecos…
Quiéreme cuando estemos juntos, cuando estemos solos, cuando ya no nos quede más tiempo.
Sólo hay una línea que no debes cruzar: no me quieras más de lo que yo te quiero.
domingo, 3 de abril de 2011
Ser fuerte...
Me gusta pensar que soy fuerte, que nada puede hacerme daño… que puedo aceptar cualquier cosa con una sonrisa y decir: “vuelve a por otra”… Pero eso es lo que me gusta, o, mejor dicho… lo que me gustaría… La realidad es bien distinta, aunque nunca lo reconoceré, y menos por escrito…
Si me gusta pensar que soy fuerte es porque eso es precisamente lo que más daño me ha hecho en la vida: el no serlo tanto como yo querría… el hecho de sufrir a la mínima de cambio por cosas que al resto de la humanidad se le antojan tonterías…
Y me paso la vida queriendo ser fuerte, y construyéndome a mí misma un poquito más fuerte cada día… me enorgullezco de poder sacar una sonrisa de lo más profundo de mi estómago cada vez que algo (suele ser alguien) me hiere… y me enorgullezco aún más de que esa sonrisa sea completamente sincera: he llegado a creérmela tanto, que estoy realmente satisfecha, y me digo: “lo ves? Ahora soy un poquito más fuerte…Ya casi nada puede hacerme daño!”
miércoles, 9 de marzo de 2011
Me pierdo...
Me pierdo en un mundo que me queda grande, en calles que no llevan a ninguna parte…
En el patio de un colegio que nunca fue mío, en el salón de una casa que apenas recuerdo.
Me pierdo en laberintos sin entrada y en toboganes sin subida. En las tiendas, en el circo, entre la gente. Me pierdo.
Me pierdo cuando te busco y me pierdo cuando no me encuentro.
Entre colores, sonidos, sabores, olores… no lo puedo evitar: me pierdo.
Me pierdo si estoy sola, con los demás me perdí hace ya mucho tiempo.
Me pierdo… y no lo entiendo.
martes, 8 de marzo de 2011
Ídolos
Pero no los ídolos de todo el mundo, esos seres inaccesibles, casi divinos de puro lejos que están. Generalmente personas públicas con la agenda tan ocupada que difícilmente les debe quedar hueco para un amigo más.
No. A mí me encantan los ídolos pequeñitos. Me declaro fan absoluta de esas personas a las que veo cada día, que me cuentan su historia como si no fuera nada del otro mundo y en la que yo leo una vida dedicada a la pasión, al esfuerzo, a la lucha por la supervivencia emocional en un mundo que corre a nuestro alrededor sin dejarnos tiempo para respirar.
Haciendo malabares con las horas del día, y, sobre todo de la noche, para que la vida les dé de sí lo suficiente para avanzar cada vez un paso más en dirección a su sueño.
Luchando por mantenerse erguidos cuando todos los vientos compiten por abatirlos.
Levantando la frente y sacando pecho para aguantar mejor los embites del día a día.
Mirando hacia un mañana que no existe a no ser que lo fabriques hoy.
Son mis héroes, mis ídolos… Cuando me quedo sin fuerzas son el espejo en que me miro, su fuerza me da fuerza y en su vida intento ver la mía.
Yo de mayor quiero ser como ellos…
lunes, 7 de febrero de 2011
Verdad
Qué difícil palabra...
Creo que se refiere a aquello que no soy capaz de reconocer ni siquiera ante mí misma...
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