Qué fuerza tiene el corazón…
Acorrala a la razón, la empuja contra las cuerdas, la pisotea, la machaca, la hace una bolita y la arroja en un rincón…
Embota tus sentidos, hace bueno lo malo, blanco lo negro; recoge tus cachitos, y en el camino te deja sin aliento.
Siempre tiene excusa para herir, para sanar, para reir, para llorar… juega contigo, te vapulea, te lanza de un lado a otro sin compasión…
Y cuando la razón en un último intento, debilitada, se intenta levantar tambaleándose, el corazón se eleva por encima, vuelca tu vida, la hace añicos y salta alegre sobre los trocitos…