viernes, 12 de febrero de 2010
Presencias y ausencias
martes, 2 de febrero de 2010
Números
De pequeña me encantaba el cuatro... dos más dos, cuatro; dos por dos, cuatro, ¡es casi perfecto!
Si ibas más allá tenías el dieciseis: cuatro por cuatro... ¿se puede pedir más?, pero, aun así, el cuatro era mejor, el cuatro era genial...
Hasta hace poco...
Seguro que en algún momento me volveré a reconciliar con el cuatro, pero ahora no: ahora he descubierto que el cuatro es un número de mierda...
...he descubierto que me gustaba más el cinco...
jueves, 28 de enero de 2010
Mi padre
miércoles, 20 de enero de 2010
Ya basta por hoy
Con estas palabras doy por finalizada mi jornada cerebral. Cierro la ventana a mis preocupaciones. Dejo abierta una ranura para que entre aire fresco y echo a volar.
Mozart me ayuda.
Esta vez las lágrimas salen solas, no hace falta disimular, nadie me ve, nadie me mira, me dejo llevar.
No estoy triste, no estoy alegre. Me atrevería a afirmar que ni siquiera estoy.
Vuelo por entre las sombras, me instalo en mis pensamientos, se desvanece el mundo, me vuelvo nube y echo a llorar en un cielo azul, transparente de emociones, eterno y leve.
La música me habla de mundos perdidos, de viajes lejanos, de abismos, de futuro, de paz… me envuelve, me hipnotiza, me deshago, vuelo alto, dejo de pensar.
Pasan horas, días, semanas. Un instante más cerca de hoy que de ayer me llama y me dice “ven, sígueme…”
Y encuentro abismos de ternura, que no sé lo que son, pero saben a gloria entre tanta tempestad.
Y encuentro amaneceres de días que no serán, anocheceres que no tendrían que haber sido, mañanas que no llegarán, ilusiones que se van.
Y encuentro días perdidos en un rincón, tardes de ilusión, veranos al sol…
Y encuentro llaves que abren todos los corazones menos el tuyo, puertas que cierran todos los hogares menos el mío, lámparas que iluminan la tempestad.
Y me veo por dentro, y me da miedo, y no quiero mirar.
Y confundo el amor y el deseo. Y te quiero.
Y puede que no sepa lo que quiero, pero sé lo que no quiero.
Y no quiero dejarme de ilusionar.
lunes, 18 de enero de 2010
Hoy toca escribir
Ayer tocaba crecer, estudiar, trabajar, tener novio…
Luego tocaba casarse, tener hijos…
Más tarde tocaba estar toda la vida juntos viendo crecer a los retoños, alimentarlos, protegerlos, cuidarlos, enseñarles en cada momento lo que toca… toda la vida…
Por último toca sentarse a terminar de ver pasar la vida, pensar: “qué bien he vivido”, y desaparecer. Si es posible con una sonrisa en los labios.
Va por todos los valientes que se atreven a pasar por encima del estúpido sentimiento de culpa que esta endiablada sociedad nos hace sentir cuando nos salimos del camino marcado.
Va por todas las personas que buscan la felicidad, la atisban a lo lejos, tiran con mucho cuidado del frágil hilo que les conduce a ella, sin romperlo, y la encuentran intacta esperando a ser disfrutada.
Va por todas las personas que serán felices porque otros antes han decidido que merece la pena ser felices.
Va por todas las personas que sufrirán esperando a ver de qué lado se inclina la balanza, cruzando los dedos y descubriendo que nada es blanco, nada es negro…
Va por todas las lágrimas que derramaremos en el camino, porque con ellas bruñiremos el escudo mágico que nos protegerá frente al dolor que nos espera.
Va por ti. Va por mí.
Hoy toca brindar por los valientes.jueves, 31 de diciembre de 2009
Sin palabras...

Hoy hemos tenido el Concierto de nuestro Taller de Coro y Orquesta Navideño de elviolin.com...
Siempre me emociona escuchar a mis alumnos. Aunque algunos hoy eran más bien "alumnos prestados", durante tres días han sido "mis alumnos". Les estoy dirigiendo y pienso: "¡qué bien lo hacen!". Miro sus caras y pienso "¡Se lo están pasando genial!" Ojalá mis profesores hubiesen podido decir eso de mí en muchas más ocasiones...
Pienso en la sociedad en que vivimos, y me pregunto cuántas actividades existen realmente en las que adultos y niños puedan compartir su ocio sin que ninguno de ellos se aburra o piense que pierde el tiempo (¡recordemos que estamos en vacaciones!)
Hoy hemos visto en un mismo escenario (¡juntos, pero no revueltos!) a padres hijos, hermanos, primos, compañeros de estudios, otros que no se conocían de nada... algunos llevan varios años tocando un instrumento, otros tan sólo meses, y a otros simplemente les apasiona cantar...
Al otro lado del escenario había más padres, más hermanos, más primos, amigos, algún que otro abuelo, y algunos que se han acercado sólo porque sabían que hoy tocábamos (¡¡¡Gracias!!!)
Hoy sobran las palabras, los hechos han hablado por sí solos... sólo espero, como creo, que vosotros os lo hayáis pasado tan bien como yo.
Muchas gracias a todos por participar y por hacer realidad este sueño: divertirnos haciendo música juntos.
domingo, 27 de diciembre de 2009
Silencio
Nada. Ni una palabra.
Y pasa el tiempo. Y nada.
Y a nadie le importa. No pasa nada.
Si no te ríes, si no lloras, si no preguntas… desapareces, y no pasa nada.
El silencio que tú no llenas no suena a nada. El espacio que dejas se muere en el tiempo. O no. No pasa nada.
Sólo quería que lo supieras. Si tú no estás, no pasa nada.
Nada.
viernes, 30 de octubre de 2009
El secreto
Tengo el secreto para no envejecer: no dejar nunca de aprender.
No dejar que nos abandone esa curiosidad infantil por todo lo nuevo. Buscar en cada situación una sorpresa, algo único, un motivo para aprender, para seguir vivo, un reto…
Pasar por la vida con la mente despierta, empaparnos de las experiencias, dejar que nuestros sentidos se llenen de cada momento vivido, de cada viaje que hemos compartido.
Caminar disfrutando el camino, pasear por el borde del sendero para abrir los ojos a lo desconocido.
No esperar a que llegue la vida, lanzarnos a ella, llamar a la puerta, preguntar siempre, saborear la subida.
No esperar la noche sin disfrutar del día, no saborear el postre sin probar la comida, no mirar al cielo sin sentir los pies en el suelo, no dar nada por hecho, no dormirnos en el ayer…
No dejar nunca de aprender.
martes, 20 de octubre de 2009
Me presento
Te vas a venir conmigo.
Vas a aceptarme. Sin preguntar, sin dudar, sin pensar…
Cuando estés triste te bastará saber que estoy ahí.
Cuando estés alegre lo celebrarás conmigo.
Si te asaltan las dudas, las alejarás pensando en mí.
Si te equivocas, sólo tendrás que pedir perdón.
Si aciertas me tendrás que dar las gracias, es lo justo.
Yo no decido lo que te pasa, pero si te gusta me alegrará que pienses en mí.
Cuando te atormenten las injusticias deberás pensar aún más en mí. Y eso te consolará.
Cuidado con pensar que soy injusto: es la peor injusticia que puedes cometer conmigo.
Cuando creas que no me encuentras, tendrás que buscar en tu interior. No me preguntes cómo, pero ahí estoy.
Me verás en cada una de las personas que te rodean, y todas ellas se verán magnificadas a través de mí.
Me verás en cada río, cada árbol, cada montaña.
Estoy donde tú estás. Y donde no.
Me presento: soy tu dios.
martes, 29 de septiembre de 2009
No dejes que me aburra
Proponme un reto, muéstrame un camino, enséñame a vivir con otro punto de vista.
Elígeme un vestido, búscame un destino, ponme un objetivo.
Algo para que la vida no sea caminar de puntillas, para que cada mañana me despierte con una sonrisa.
No mates mi curiosidad, mi energía. No dejes que piense que no tengo nada que ofrecerte.
Hazme pensar, descubre mis errores, no dejes que me consuma.
Si quieres que siga a tu lado, no dejes que me aburra.